martes, 2 de septiembre de 2014

Mi experiencia con la lactancia

Hoy me gustaría hablaros sobre nuestra experiencia personal con la lactancia y como a base de mi insistencia, mi terquedad y nuestra paciencia hemos conseguido tener una feliz LM. Sí que quiero aclarar que no soy asesora en lactancia y tan sólo una mama un poco cuadriculada y de ideas fijas.
 
Antes de que naciera Enzo, yo ya tenía leche y de hecho cuando comenzaban las contracciones durante el embarazo, la leche empezaba a salir.
 
En mi ignorancia yo pensaba que todos los bebes venían con el libro de instrucciones leído sobre como mamar y en el momento de nacer, pues se ponían a la tarea sin más, pobre ilusa de mi!!!!!
 
Después de 20 horas de parto provocado, epidural y cansancio acumulado, a las 6:45 apareció mi pequeño tesoro, pero como de costumbre haciendo lo que le daba la gana (vamos igualito que durante el embarazo) y decidió que no era el momento de comer sino de dormir, después de una dura noche de parto, así que lo dejamos dormir.
 
Yo, en mi plan de parto había pedido la ayuda de una asesora en lactancia y la tuve en todo momento. Todos los días venía para ayudarme, aconsejarme y ver como íbamos. Pero íbamos mal. A mi el embarazo me dejo muy baja de peso, y el bebe perdió 400 gr en 2 días. Así que pediatras y ginecólogos dilucidaron que yo tenía la culpa de esa situación y que lo mejor era comenzar con algún bibi de ayuda, pero yo terca de mi, me negué.
 
Los médico se apoyaban en mi falta de peso para teorizar que yo no tenía leche, pues bien, vamos a verlo. Mandé a mi querido marido a por un sacaleches y pregunté cuanta leche debía de tener una toma. La respuesta fue 30, así que allí estaba yo sin saber como funcionaba el artilugio y con mis ansias de ver 30ml en el bibi comencé a sacarme leche sin leer instrucciones ni nada. Y vaya felicidad cuando llegué a los 30!!!!!, pero me duró poco porque entonces la teoría evolucionó y al ver que mi bebe le costaba arrancar y engordar, diciendo que seguramente mi leche no servía por que yo estaba muy delgada.
 
Durante los días en el hospital, que no fueron pocos, sólo 10, mi bebe no cogía bien el pecho y era yo quien lo ponía y comenzaba a masajearme para ayudarle a que la leche saliera. Así que al tercer día hubo un parón y dejo de perder peso, pero no cogía. Los médicos erre que erre con el tema de la ayudita.
 
Después de nuestra estancia en el hospital, varios sustos y reingresos y un día casi sin leche por mis nervios, llegamos a casa con el mismo problema, Enzo no tenía fuerza para mamar y yo seguía ayudándole. Además no pedía de comer, así que durante un mes y medio tuve que estar de día y de noche poniendo la alarma del reloj para darle sus tomas.
 
Entre tanto y a los 20 días de tener a mi bebe, pasé una mastitis, para mi horrible, yo no sabía que eso dolía tanto. Decidí comentárselo al pediatra y la decisión fue que debía dejar de darle el pecho al niño. El ginecólogo decía que tenía que conseguir vaciar el pecho como fuera, con niño o sin él.Esa propuesta antagónica pediatra versus ginecólogo, como no me gustó para nada, decidí yo coger a mi bebé en brazos y subir a la planta donde estuve ingresada y buscar a una asesora en lactancia que me explicó lo que debía de hacer durante la infección y además tenía que ir a un ginecólogo para que me recetaran antibióticos compatibles con la lactancia, ya que en la exploración no parecía que la mastitis fuera de gran importancia ni que hubiera obstrucción alguna.
 
Mientras tanto mi bebe, mi teta y yo, seguíamos con la lucha diaria para hacer de la leche mía su único alimento sin morir en el intento.
 
A Enzo le costaba mucho mamar, se cansaba, se dormía o directamente no se despertaba. Como en alguna ocasión me llegaron a decir, "seguramente al ser un parto provocado no estaba preparado para salir", si eso es verdad o mentira, no lo sé.
 
Yo probé de todo, ayudarle a sacar la leche masajeándome el pecho, sacarme la leche con un sacaleches y dársela en bibi, desnudarnos los dos para que me sintiera y él se sintiera mas tranquilo y relajado..... en fin de todo.
 
Después de un mes y medio de lucha conseguí que Enzo comenzara a pedir su comida, !mi lecheee!!!! siiiii!!!! y hasta el día de hoy seguimos felices y él comiendo cada vez que se le apetece y donde se le apetece.

La verdad es que en mi última visita al pediatra, éste se quedó bastante sorprendido por la evolución de Enzo y me dijo que de seguir así podíamos estar hasta los 6 meses con LM sin necesidad de comenzar a introducir alimentos, me dio la enhorabuena por el esfuerzo y palabras textuales suyas "esta claro que quien no quiere darle el pecho a un bebe es por que no quiere" se ve que el hombre se ha dado cuenta de que soy de ideas fijas.

Mientras tanto conocí las reuniones de apoyo a la lactancia de Málaga, a las que comencé a ir hace un par de semanas, y mi reacción fue muy positiva. Son grupos de papas que se reúnen para hablar, informarse y compartir experiencias. Me pareció muy productiva, ya que por momentos pensé que yo era la única persona que tenía problemas con la lactancia y me sentía muy sola, pero allí fue donde vi que son muchas las familias que les cuesta arrancar y que necesitan de asesoras de lactancia y no pasa nada por tardar un poco, lo importante es intentarlo, estar aconsejada por personal bien formado y vivir la maternidad de manera que te sientas satisfecha.
 
 

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